lunes, 5 de diciembre de 2011

Diseñadores: HALSTÓN Y DANIELA

ROY HALSTON fue durante la década de los 70´s el príncipe de Nueva York. Una especie de Rey Midas que todo lo que tocaba lo convertía en oro para luego esnifárselo por la nariz y que tenía entre sus fieles seguidoras a mujeres tan dispares en estilo como homogéneas en carisma: Silvana Mangano, Jacqueline Kennedy (suyo es el sombrero pillbox o pastillero, que tanto popularizó la cornuda de Los Hamptons a modo de casquete desde el mismo nombramiento de su maridín como presidente de los Estados Unidos en el que Jackie apareció con un sencillo y elegante vestido-saco de Oleg Cassini y un sombrero de Halston que le quedaba a la perfección, pues Jackie era tirando a cabezona, y que inmediatamente fue copiado por las mujeres de todo el mundo), Babe Paley, la Taylor o la Bacall.

Y así fue que al igual que a quienes vestía, Halston se convirtió en la primera gran superestrella de la moda en forma de modisto. No había fiesta que se le resistiese ni paparazzi que no le tocase los mamelos.

De como un chavalín de Iowa acaba reinando en el Upper East Side sigue siendo un misterio, pero su clase y apostura, una desmedida inteligencia, toneladas de carisma, el ahínco por follarse todo lo que se moviese más tarde de la medianoche y, sobre todo, unos glamurosos diseños, desvelan en cierta parte dicho enigma.

Empezó, como todo el mundo en aquella época, como sombrerero, y en menos que canta Toñi Salazar entró a trabajar en los talleres de la gran Lilly Daché para un año después convertirse en su mano derecha y el "nuevo mejor amigo" de los editores más importantes del país. Así que decidió mandar a tomar por la tiara a la pobre Lilly y se puso por su cuenta a diseñar sombreros para Bergdorf Goodman.

Viendo que había auténticas hostias para hacerse con sus creaciones se dio cuenta que ya iba siendo hora de diversificar el negocio y se metió a diseñar trapos. Ahí empezó la locura.

Sus creaciones como de estrellona rutilante pero sencillas (odiaba la ornamentación y eso le hacía nadar a contracorriente con el estilo imperante de la época), una paleta de colores en la que predominaban el marfil, el negro y el rojo con apuntes de fucsia o azul eléctrico y sobre todo sus vestidos camiseros y esos pantalones interminables que convertían a quien los portaba en cariátide interminable hicieron el resto.

La fama le sobrepasó y empezó a ponerse como Las Grecas en los baños de Studio 54, esa discoteque donde la drogaína corría como el champán y las fulanas, chaperos y transexuales de la calle o todo aquel que tuviese una tableta de chocolate por torso podía codearse con la creme de la creme de la intelectualidad y el artisteo más en boga del momento. Dentro de esa fauna que poblaba las noches de orgía, desenfreno, el "Le Chic" y el "Funky Town" había una pandilla que se lo pasaban como teta de novicia. Pandi que se convirtió en la familia de Roy y que, con entradas y salidas, estaba formada por entre otros: Deborah Harry, Lauren Hutton, Cher, Bianca Jagger, Brooke Shields, Margaux Hemingway, Truman Capote, Grace Jones, Diana Ross, Liza Minnelli o Jerry Hall.

Y por supuesto Andy Warhol, al que conoció por medio de su amante Victor Hugo, un decorador de interiores venezolano que trabajaba en sus ratos libres como modeli para el loco del pelo cano. Él es el que sale en bolingas en esa serie de fotografías en las que Warhol muestra de manera explícita penetraciones anales, penes empalmados, felaciones de carácter homosexual y demás tropelías y que en su mayoría se encuentran en los baños, que cosas, de un restaurante de Gijón (The Art Gallery), pues resulta que , tócate los cojones, el propietario del mismo es de los mayores coleccionistas de Pop Art del mundo y uno se puede comer un menú del día, por el módico precio de 18 euros, rodeado de piezas originales de Warhol, Lichtenstein, Jasper Johns o nuestro "Equipo Crónica".

Como no hay rey que no sea derrocado y que, como dicen en mi tierra, "el que sale de romería, se arrepiente al otro día", Halston entró en declive, Bergdorf Goodman dejó de comprar sus colecciones, se vio obligado a vestir a las empleadas de Avis y sus fieles clientes empezaron a pasar de su huesudo y estilizado culo

Murió de un cáncer pulmonar relacionado con el SIDA y, al igual que Capote, arruinado, solo y abandonado por sus supuestos amigos. Para la historia deja el récord mundial de inculamientos, unas creaciones increíbles y un perfume de maravilloso envoltorio diseñado por Elsa Peretti:


Tom Ford le debe casi todo, y es que el texano maricón cuando empezó a remontar la casa Gucci y sacarla de una muerte anunciada realizó unas colecciones que eran más Halston que las del propio Roy, y si no fijaos en esta foto de Avedon con la Shepherd para VOGUE USA y luego echarle un vistazo a aquella campaña fotografiada por Testino en la que una estupenda Georgina Greenville trataba de emular los años de Tony Manero pero bajo el filtro de la nueva centuria:


SUS COMIENZOS COMO SOMBRERERO


EL PERFUME DISEÑADO POR LA PERETTI


Y aquí unas cuantas foteles para darse cuenta de toda la parrafada anterior:


Se ha intentado remontar la marca varias veces, e incluso últimamente se contó con Sacah a la Jaca al Parquer como asesora e imagen de la misma, pero la feroz competencia actual, el amargo recuerdo que dejó al final de su existencia y unas inyecciones económicas no del todo generosas han hecho que la firma no acabe de recuperar el trono que un día ostentó:


Menos mal que nos quedan para los anales sus Halstonettes:


Esas que poblaban las Polaroids que Warhol sacaba en las salvajes fiestas que acontecían en el flamante apartamento de Roy:


Y es que las Halstonettes eran la rehostia. Mis favoritas:

PAT AST

Una recepcionista gorda y vulgar hecha así misma que echaba abajo la iconografía de mujeres enclenques que rodeaban a Halston. 

El destino quiso que Warhol la descubriese y que protagonizase una peli con Sylvia Miles y Joe Dallesandro cuyo título no recuerdo pero que la puso en el punto de mira de todo el moderneo de la Gran Manzana. Así que ella, lista como una ardilla, no desaprovechó tal oportunidad y con el dinero conseguido con su fama de cuarto de hora estudió diseño de moda y acabó convirtiéndose con los años en la segunda de a bordo de la casa Halston:


Mírala que bien lo pasa aquí con el retoño de Mrs. Bates, Stephen Sondheim y la nieta de la Schiaparelli:


ELSA PERETTI

Una diseñata de joyones-escultura (algo así como nuestro Felipe González) que tiene la mala suerte de trabajar para Tiffany & Co. , esa cadena de joyerías que vive de rentas en el recuerdo de una legión de maricas de todo a cien y estilo IKEA por culpa de un croissant y un vestido de Givenchy pero que ni de lejos es lo que en su día fue y que propone ranciedades y cosas horrorosas de la mano de diseñadoras como Paloma Picasso y en la que las propuestas de la Peretti se sienten un poco huérfanas.

Aquí una de esas joyas orgánicas tan características de Elsa, fotografiada por Scavullo en pleno delirio de la psicodelia:


Y aunque ahora nos parezca una especie de Pilar Bardem a la italiana, en su día fue fornicable, fornicada y fornicadora:


Tanto, que Newton hizo que pasase a la historia:


PAT CLEVELAND

Una de las primeras supermodelis negra: Chanel la adoraba, Halston más de lo mismo y Dior no concebía una cierre de pasarela sin ella. Desfilando no tenía rival, si tenía que salir bailando, pues ella se creía Cyd Charisse, que había que salir dando volteretas, pues me río yo de Betsey Johnson. El caso es que molaba su cuerpo perfecto y esa cara como salida de un cuadro de Modigliani pero en moreno:


Aunque como era mestiza, ella si quería salir más blanca que Leire Pajín, llamaba a Barry Lategan y se marcaba una fotaca al más puro estilo Blanca Nieves:


ANJELICA HUSTON

¿Es un caballo? ¿es un travesti de tres metros veinte a punto de calzarme una hostia?... noooooo!, es súper Anjelica!!!

Y es que a mi siempre me ha puesto muy burro esta buena señora. La niña de papá, que su vez era niño de papá, a la que se le metió en la cabeza ser modeli. Y fue la mejor.

Entonces la modeli se aburría y decidió que quería ser actriz, pues una Huston no ha nacido para pasar por la vida desfilando, así que papi ni corto ni perezoso le dio el protagónico en ese bodrio llamado Paseo por el amor y la muerte. Las críticas por nepotismo llovieron a raudales.

Pero el tiempo pasó, la Huston se curtió y papi le dio otra oportunidad en El honor de los Prizzi, y vaya que si la aprovechó. La niña se salía, y solamente por esa escena en la que da de cenar a su padre se merece todos los premios que le cayeron ese año. Luego llegaron nuevas oportunidades con papi como ese Dublineses ... esto ya son palabras mayores.

Entretanto paseó sus cuernos al lado de Jack durante casi dos décadas. Elegante, inteligente, educada, afable, divertida, ingeniosa y cercana, tiene unos hombros que la harían merecedora de ser tronista (masculino) en Chachos, chachas y vicetiples de no ser porque su clase está a años luz de semejante patochada.

Una diosa que demuestra que el talento (a no ser que te apellides Barrymore), se hereda.

¿Cómo era en los desfiles de Halston? ¿CÓMO ERA, POR ZEUS?!!!!:


O en esas campañas para Lanvin fotografiada por el padre de Terry, Bob Richardson (aquí en la foto con ella):


De Dior (de nuevo por Bob Richardson):


O en esta maravilla de David Bailey para una edito de VOGUE PARIS en la que la Huston se calza un abrigaco de esos que se marcaba mi Yves del alma mía antes que los de P.E.T.A. empezasen a tocar las narices:


Y por supuesto y para finalizar, ella:

MARISA BERENSON

Mírala aquí al fardando de madurez bien operada al lado de Miss Pelo Bonito Meisel:


Ella es lo más de lo más! Hija de condesa y nieta de la Schiaparelli, se podía haber quedado viviendo de las rentas y tocándose el higo en algún castillito propiedad de la familia, pero no, la niña encima nos sale guapa y elegantona y enseguida empieza a copar las portadas de las revistas más importantes, acompañar a mi Yves del alma mía hasta al cagadero, ser habitual entre la "beautiful people" y a probar fortuna en el cine.

Vale que la niña no nos ha salido Sarah Berhnard, pero es que de pronto llaman a su puerta Kubrick, Fosse y Visconti para que protagonice Barry Lyndon, Cabaret y Muerte en Venecia respectivamente, y como que uno se empieza a mosquear de la flor en el culo que tiene esta buena señora.

Su vida es tan de telefilm de las tres y media que se casó con un Rotschild, salió en el Show de los Teleñecos, y su hermana, que era viuda de Anthony Perkins (lo cual sabiendo las preferencias sexuales del actor, es ser mucha viuda) iba en uno de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas durante el 11-S.

En Business seguramente, que ser una Berenson marca, luce y da esplendor:


Y aunque ha trabajado con todos los grandes en esto de la fotografía personalmente pienso que nadie la ha retratado como ARNAUD DE ROSNAY:


Muy grande este perraco, si señor:


UN REGALÍN: Ya que hemos mencionado tanto a Warhol y parte de su Factoría, os dejo con unas fotos de ese genio que era JACK MITCHELL, ese que fotografió como nadie a parte de la fauna que rodeaba al artista y que hizo del retrato del noble arte de la danza su mejor baza. Joder, como me gusta! (la sesión de Candy Darling con Dorian Grey está colgada en mis paredes. Falsa y barata, pero bueno, ya llegará el día):


Y... ayyyyy coñoooo, que me faltaba la Daniela del Halstón! (Romo, por supuesto):


BUEN COMIENZO DE SEMANA, DE PUENTE, DE VACACIONES O DE LO QUE OS SALGA DEL ANACARDO!

6 comentarios:

  1. Lo que se aprende por estos lares....!!! GRACIAS SIEMPRE ! un saludo

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  2. Que espectacular era la Berenson. Lo bueno es que lo sigue siendo....la que vale....

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  3. Madre mía! me ha parecido ver... ¡a René Russo!?!?!

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DI ALGO COÑO!